jueves, 13 de febrero de 2014

El desarrollo del lenguaje


                                                  

El lenguaje es el principal medio de comunicación de los seres humanos, a través de él podemos intercambiar información, mensajes, ideas y sentimientos. Es una destreza que se aprende de manera natural en los primeros años de vida, pues el niño empieza a hablar en interacción con su madre y con los adultos. Para el desarrollo del lenguaje existen dos factores necesarios e important
La maduración biológica y las influencias ambientales, el primero está referido a los órganos que intervienen en el habla, que nos hacen capaces de emitir sonidos, palabras, frases y comunicarnos oralmente; el segundo se refiere a que los niños necesitan de oportunidades que brinda el entorno y de una estimulación adecuada, al utilizar el lenguaje oral, el niño recibirá el afecto y la atención de los padres y se dará cuenta que hablar es necesario para comunicar sus necesidades y deseos. 


Secuencia de desarrollo del lenguaje por edades
De 0 a 1 mes: El bebé prestará atención a los sonidos o gritos. Se comunicará a través del llanto buscando la satisfacción de sus necesidades.

2 meses: Produce ruidos y llantos diferenciados según la necesidad del niño o la causa que lo produce.

3 meses: Emite vocalizaciones y sonidos guturales “ga, ga” “gu, gu”, empezará a producir balbuceos con algunas consonantes y vocales.

4 meses: Existirá mayor interés por parte del bebé hacia las personas y los objetos, empezará a darse cuenta que los sonidos que emite producirán un efecto en su entorno, aprenderá la función de la comunicación verbal, por ende las vocalizaciones y gorjeos aumentarán.

6 meses: Por medio de los balbuceos empezará a conversar con las demás personas, emitirá más vocales unidas a consonantes para formar sílabas pa/, /ma/, /ba/, /ta/.

8 meses: Es la etapa del parloteo, emitirá más silabas seguidas a modo de respuesta a sus conversaciones, por ejemplo: “da-da”, “ba-ba”, “ma-ma”.

10 meses: Responde a su nombre y a consignas simples tales como “no”, “ven”. Vocaliza de manera más articulada, empieza a imitar palabras.

12 meses: Imita las palabras y la entonación de los adultos. Comprende órdenes y prohibiciones y dice 2 o 3 palabras en promedio.

18 meses: Su nivel de comprensión mejora notablemente, empieza a pedir las cosas señalando o nombrando los objetos, puede pronunciar correctamente un promedio de 10 palabras, señala algunas partes de su cuerpo cuando se lo piden.

2 años: Se interesa más por la comunicación verbal, ya es capaz de expresar frases de dos a tres palabras y utilizar algunos pronombres personales (mío, tú, yo).

3 años: Existe un incremento rápido del vocabulario, cada día aprende más palabras, su lenguaje ya es comprensible. El uso del lenguaje es mayor y lo utiliza al conversar con los demás o cuando está solo.

miércoles, 12 de febrero de 2014

MOVIMIENTOS Y PSICOMOTRICIDAD
 
El movimiento en el ser humano existe desde su fecundación y durante todo su desarrollo a lo
largo de la vida. Sin embargo, aunque existe un desarrollo motor, la psicomotricidad no interviene
en la etapa prenatal ni en los primeros días de nacido, sino que se inicia cuando se forma la psique
del individuo; cuando el movimiento se realiza de manera voluntaria. Antes de esto se llama neurodesarrollo y es la evolución que se presenta a partir de la maduración del sistema nervioso y de
la información genética.
Recordemos que la psique del niño se va construyendo mediante el contacto con la madre y la
interacción con los objetos y el entorno. Por ello es muy importante la estimulación desde la vida
intrauterina y, mucho más, a partir del nacimiento. En la etapa de educación inicial, la estimulación
servirá para potencializar las capacidades del niño.
A continuación se explicará qué es la psicomotricidad para comprender su importancia en el
desarrollo humano.
Patrones de movimiento
Es importante que tanto tú como los padres conozcan qué es un patrón de movimiento y para qué
sirve en la psicomotricidad, por lo cual a continuación se explicará dicho concepto.
Al inicio de la vida, los movimientos de los bebés son sólo reflejos; encontramos reflejos de
supervivencia, como la succión, la prensión y la deglución; reflejos posturales, como el de reptación
(arrastrarse) y el de marcha, entre otros. Éstos se presentan como respuestas reflejas (no existe
anticipación ni planeación del movimiento) ante un estímulo. Con el tiempo algunos reflejos
desaparecen y otros se convierten en reacciones posturales. Así, elementos como el equilibrio y
los giros corporales le darán al niño la oportunidad de llevar a cabo su actividad motriz o desarrollo motor.
 
Estos procesos que se presentan en los niños se llaman patrones de movimiento; se manifiestan de manera secuenciada de acuerdo con la maduración neurológica basada en dos leyes de
desarrollo:

1. Cefalocaudal. El control progresivo del cuerpo
va de la cabeza hacia la pelvis (es decir, desde
el control cefálico hasta la marcha).
2. Proximodistal. Control del tronco del cuerpo hacia
los brazos y las piernas.
Los patrones de movimiento están clasificados de la
siguiente forma:
1. Básicos: de 0 a 18 meses.
2. Maduros: de 18 meses a 3 años.
3. Manipulativos: de 3 a 6 años.
4. De perfeccionamiento: de 6 años en adelante.
En esta guía sólo abordaremos los patrones básicos
y maduros, que corresponden a la educación inicial:
de cero a tres años de edad.